Leire y yo nos conocimos gracias la invitación de Feministaldia para que Edit fuese parte de su programa. En aquella edición de 2023 se dieron ese tipo de gestos de los que hablamos aquí y que tienen que ver con la importancia de lo que pasa entre cosas que parecen más importantes. También tienen que ver con avecinarse, incluso cuando vivimos en diferentes ciudades y países. O con lo que sucede en el espacio que hay entre las letras de una palabra o entre notas de audio que se envían a lo largo de un año.
Cuando invité a Leire a hacer este podcast juntas no sabíamos de lo que hablaríamos. Precisamente porque muchas cosas todavía no habían pasado y fueron sucediendo a lo largo de los meses. En un mundo donde las malas noticias dejan poco espacio para las buenas, es fácil no ver las tantas realidades que sí luchan a favor de una vida que otras niegan. Y no porque sean pocas, sino porque tampoco interesa que se hable de ellas. Incluso cuando las vivimos en primera persona. Sí sabíamos que la mediación sería una tercera voz en esta conversación. Y es por este primer impulso que, antes de empezar, Leire me envió un texto que había escrito y que todavía está por publicar. Su texto, más allá de lo que cuenta, abre ese trecho por el que se cuela una vida que desborda todos nuestros intentos de contarla, incluida la de este podcast. También sabíamos que la mediación no aparecería sola, sino acompañada de otras palabras que trabajan con ella: mares, tambaleos, líos, orejas gigantes, negociadores, conflictos, desencuentros, predicciones, deseos, juicios, verdades, veredictos, mentiras, obstáculos y soluciones. Todas estas y otras palabras hicieron aparecer situaciones y personas con las que hacemos o deshacemos mundos. Aunque quizás fue al revés. O, mejor aún, a la vez. Y, aunque es un audio largo, se nos hizo corto. Pero decidimos darle un final, para quedarnos aquí aún y cuando estemos o sigamos en otros lugares.
Música y sonidos, apropiados y modificados gracias a archivos compartidos en Freesound.
